Buscando descensos desconocidos, nos acercamos al río Escá en los límites de Navarra y Aragón.

Es un bonito descenso que va de menos a más. 

Son casi 4 km de descenso para salvar un desnivel de unos 250 metros, con solo cuatro rápeles obligados de máximo 45 metros nos hará caminar bastante.