Cabo ferrata

Es el dispositivo encargado de disminuir la fuerza de choque en caso de caída. Hasta hace muy poco tiempo consistían básicamente en un cabo de cuerda pasado por una placa metálica con orificios que desliza a través de esta, y frena de forma progresiva la fuerza de la caída. Estos modelos con placa de freno están en descatalogados debido a recientes accidentes.

En la actualidad la práctica totalidad de los disipadoras en venta son de cinta cosida. Consisten en un bucle de cinta cosido y que frente a la fuerza del choque se descose progresivamente absorbiéndose así la fuerza de la caída. Estos sistemas presentan el inconveniente de que sólo tienen 1 uso, pero resultan más cómodos de utilizar al ser menos voluminosos y en pruebas de laboratorio han mostrado una mayor efectividad en caso de caída.

No se deben utilizar para el aseguramiento disipadores ‘caseros’, fabricados con un cabo de cuerda y una placa metálica, dado que la fuerza de choque en caso de caída alcanzaría valores elevadísimos que el cuerpo humano no podría soportar, ya que el corto tramo de cuerda no se podría estirar lo suficiente y se pueden producir lesiones vertebrales y otros daños internos.

Para anclarse al cable se deben utilizar mosquetones específicos para ferrata que tienen una resistencia superior a la de los normales y cuentan con un cierre de seguridad automático. 

Para fijar el disipador de energía al arnés lo más conveniente es el anillo integrado, cosido o unido mediante nudo de alondra, que la mayoría de disipadores incluyen y que se debe fijar al arnés a su vez mediante un nudo de alondra.

Y recuerda que aunque parezcan fáciles no todas las vías ferratas son aptas para todos los públicos y lo mejor es contratar un guía.