De Goriz al Taillón con esquís de travesía

Todo comenzó el pasado viernes 14 de Junio a las 8 de la tarde, saliendo desde la pradera de Ordesa conseguimos llegar a Goriz sobre las 12:30 de la noche. Espectaculares vistas nocturnas iluminadas por un frontal en forma de media luna que nos dió fuerzas al equipo (Vicente, Oscar, Alberto y yo) para subir hasta el refugio y no quedar en una de las casetas del bonito circo de Soaso.
A la mañana siguiente nos levantamos con un objetivo claro, subir al Taillón con esquís de travesía y lo que aún es mejor, hacer la bajada espectacular por una de sus palas!
Preguntamos en el refugio cuanto podíamos tardar, una chica joven nos contesta que ella tarda dos horas y que nosotros tardaremos unas cinco!!, pues si que va fuerte la chica, pensamos para nuestros adentros... quien nos iba a decir que la joven en cuestión es Mireia Miró, campeona del mundo en esquí de montaña.
Pues lo dicho, cogimos nuestro material y a las 9:15 a.m. salíamos del refugio de Goriz con la intención de llegar en unas cinco horas a la cima del Taillón que con sus 3.144 m ofrece unas vistas mas que espectaculares. Unas cuantas aventuras aderezadas con marmotas y sarrios surgieron por el tranquilo camino; entre ellas la impaciencia por llegar,que nos llevó a querer atajar por una zona un poco complicada (sobre todo debido a la nieve que a esas horas estaba bastante dura) que dió con los huesos de Oscar en la nieve tras una bajada mas que espectacular por una pala de unos 60 grados de inclinación sin apenas tocar la nieve, ni con los esquís ni con el cuerpo ni con nada, lo que se dice en vuelo libre y sin parapente... mejor no intentarlo de nuevo!!.
Después del susto, seguimos con gran esfuerzo bajo el sol de Junio que nos agota por momentos pero que no nos impide disfrutar de la vista de la Brecha de Roland, impresionane, majestuosa e imponente... ya estamos cerca!!, ya queda poco!!, ánimo chicos!!... solo un poco más y estamos en el dedo que nos conduce a la arista que nos lleva a la cumbre... Vicente piensa en el dedo y le parece una mano gigante sobre su cabeza, que le presiona contra la nieve y no le deja mas que descender junto con Oscar, que ya empieza a sentir los golpes de la caida por su cuerpo. Yo estoy ya mas cerca del dedo, esperando a Alberto que llega con pocas fuerzas pero muchas ganas:
- yo quiero subir ¿y tu Agus?
- Hombre... bueno... a mi me da igual... si tu quieres, yo creo que llego...
- Si, si, Oscar déjanos la cámara que subimos!
- Joder, pienso yo, menudos huevos el Albertito, con lo pequeño que es!!! jejeje...
Pues dicho y hecho, sin pensarlo mucho que si no, no subimos.
Después de casi siete horas, y no cinco como pronosticó Mireia, llegamos a la cumbre, disfrutamos de las vistas, bebimos un poco de una rica fuente en forma de bota de vino y... descendimos por las increibles palas que nos ofrece el Taillón... una maravilla!!
La vuelta dura, muy dura, con un sol de justicia propio de este mes, y la recompensa buena, muy buena, después de 9 horas, unas lentejas, ensalada, pollo y espagueti cocinados por Arturo en el refugio de Goriz nos alegran la noche junto con la selección, que ha ganado en el último instante otro partido de la Eurocopa.
El Domingo de vuelta a casa con los deberes cumplidos, el cuerpo magullado y el orgullo en todo lo alto.